La aerotermia es una de las formas más eficientes de climatizar una vivienda, pero tiene un “punto débil” evidente: necesita electricidad para funcionar. Por eso, es normal que surja la duda: ¿qué ocurre con la aerotermia en caso de apagón?
En este artículo se explica, de forma clara y sin tecnicismos, qué partes se paran cuando se va la luz y qué opciones existen para preparar un sistema de respaldo que mantenga lo importante: calefacción básica y agua caliente sanitaria (ACS).
1. Qué pasa con la aerotermia si se va la luz
Cuando hay un corte eléctrico, la aerotermia se detiene por completo porque necesita electricidad para:
- El compresor (el “motor” principal del sistema).
- Bombas de circulación.
- Electrónica de control y sensores.
- Ventilador de la unidad exterior (en la mayoría de equipos).
Así que, en una vivienda estándar sin respaldo, lo habitual es:
- Se para la calefacción/refrigeración.
- Se para la producción de ACS (agua caliente).
- Y, si el corte es largo, la vivienda va perdiendo temperatura con el paso de las horas.
2. Lo que mucha gente no tiene en cuenta: la “inercia” juega a tu favor
Aunque la aerotermia se pare, eso no significa que la casa se quede fría al momento.
La velocidad a la que se nota depende de:
- El aislamiento de la vivienda.
- La temperatura exterior.
- El tipo de emisor (suelo radiante tiene mucha inercia).
- Si hay depósito de ACS con agua ya caliente.
Por ejemplo:
- Con suelo radiante, muchas casas aguantan bastante tiempo con sensación confortable, incluso con el sistema parado.
- Con radiadores y poca inercia, el cambio puede notarse antes.
Por eso, en aerotermia, un sistema bien diseñado puede “aguantar” mejor un apagón que otros sistemas, pero solo por la inercia térmica. Si el corte se alarga, necesitarás respaldo si quieres mantener el servicio.
3. Aerotermia en caso de apagón: qué se puede respaldar “de verdad”
Aquí conviene ser realista: no siempre se busca mantenerlo todo, sino lo esencial.
En un sistema antiapagones bien planteado, normalmente se prioriza:
- Control y circulación (electrónica + bombas).
- ACS (agua caliente) como primera necesidad.
- Calefacción mínima para mantener confort básico.
Lo que es más difícil mantener en un apagón largo es:
- Calefacción a máxima potencia durante muchas horas, especialmente si hace mucho frío.
- Refrigeración intensa en verano (depende del sistema y del tamaño del respaldo).
4. Soluciones para tener respaldo (sin vender humo)
4.1. Batería doméstica con sistema de respaldo (backup)
Esta es la solución más completa para quien quiere que la vivienda siga funcionando “con normalidad” cuando se va la luz.
Pero hay un matiz importante: no todas las baterías sirven para backup. Para que haya respaldo real hace falta que el sistema esté preparado para:
- Detectar el corte de red.
- Desconectar la vivienda de la red (por seguridad).
- Alimentar circuitos críticos desde batería de forma automática.
En la práctica suele implicar:
- Batería compatible.
- Inversor/gestor con modo respaldo.
- Cuadro de “cargas críticas” o configuración equivalente.
4.2. Separar “circuitos críticos” en el cuadro eléctrico
Esta es una de las claves para que el respaldo tenga sentido.
En lugar de intentar alimentar toda la vivienda, se definen circuitos prioritarios:
- Control de aerotermia, bombas y centralita.
- Iluminación básica.
- Frigorífico.
- Router/WiFi.
- Y, si se busca, parte de la calefacción/ACS.
Así, el sistema de respaldo dura más tiempo y se nota de verdad.
4.3. SAI/UPS para la electrónica (solución parcial)
Un SAI (como los de informática) puede mantener durante un tiempo corto:
- Centralita/controles.
- Router.
- Sensores.
Pero normalmente no puede mover el compresor, por lo que sirve para evitar cortes “tontos” o microcortes, no para seguir climatizando.
4.4. Depósito de ACS como “reserva”
Si la vivienda tiene un depósito de ACS y estaba caliente antes del corte, durante un tiempo se puede seguir teniendo agua caliente (dependiendo del tamaño del depósito y del uso).
No es una solución de respaldo activa, pero sí una ventaja práctica: en muchos apagones, lo que más se echa de menos es el agua caliente.
5. Qué tener en cuenta antes de plantear un sistema antiapagones
Para que el sistema sea útil (y no un gasto que luego decepciona), conviene estudiar:
- Duración típica de cortes en la zona (si son microcortes o cortes largos).
- Qué se quiere mantener: ¿ACS sí o sí? ¿calefacción básica? ¿todo?
- Tamaño de batería y potencia necesaria (no es solo “capacidad”).
- Tipo de vivienda y emisor (suelo radiante vs radiadores).
- Hábitos: número de personas, uso de agua caliente, horarios.
Aquí no hay una respuesta universal: el respaldo se dimensiona en función de prioridades.
Si la vivienda tiene suelo radiante, este sistema puede ayudar a mantener confort más tiempo gracias a la inercia.
6. Cómo lo planteamos desde MGM Fotovoltaica
Preparar la aerotermia en caso de apagón no consiste solo en “poner una batería”. Lo importante es diseñar un sistema de respaldo que tenga sentido, priorice consumos y funcione de forma automática y segura.
Desde MGM Fotovoltaica ayudamos a:
- Definir qué consumos son prioritarios en tu vivienda.
- Diseñar una solución de respaldo con batería e inversor compatible, si encaja.
- Plantear el cuadro de cargas críticas para alargar la autonomía.
- Integrar, si procede, fotovoltaica + batería + aerotermia para mejorar el ahorro y el autoconsumo.
Si quieres estudiar tu caso y ver qué opción tiene sentido (y cuál no), puedes contactar con nosotros aquí.





